Dermatología pediátrica: afecciones cutáneas más comunes en

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La piel de los niños no es una versión “pequeña” de la piel adulta. Es más fina, más sensible y responde de forma distinta a las agresiones externas, las infecciones y las alergias. Por eso, la dermatología pediátrica es una subespecialidad clave para detectar y tratar a tiempo las afecciones cutáneas más comunes en niños.

Conocer los signos de alarma y las características de las principales enfermedades de la piel en la infancia ayuda a los padres a actuar con rapidez, evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida del niño. Este artículo ofrece una visión general, basada en la evidencia científica, de las patologías más frecuentes y de las medidas de cuidado diario que pueden marcar la diferencia.

Qué es la dermatología pediátrica y por qué es importante

La dermatología pediátrica se centra en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades de la piel, el cabello y las uñas en bebés, niños y adolescentes. Muchas afecciones cutáneas son específicas de la infancia o se manifiestan de forma distinta que en adultos, por lo que requieren un enfoque adaptado a la edad.

Además, la piel infantil tiene:

  • Mayor proporción de superficie corporal respecto al peso, lo que aumenta el riesgo de deshidratación y absorción de sustancias.
  • Barrera cutánea aún en maduración, más vulnerable a irritantes y alérgenos.
  • Respuesta inmunitaria en desarrollo, que condiciona la forma en que se presentan infecciones y alergias.

Dermatología pediátrica y afecciones cutáneas más comunes en niños

A continuación se describen las enfermedades de la piel más habituales en la infancia, sus características principales y cuándo es recomendable consultar con un profesional.

Dermatitis atópica: la causa más frecuente de eccema infantil

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, muy frecuente en la infancia. Se asocia a una barrera cutánea alterada y a una respuesta inmunitaria exagerada frente a estímulos ambientales.

Suele manifestarse con:

  • Piel muy seca y áspera.
  • Placas rojas que pican intensamente.
  • Lesiones en mejillas, pliegues de codos y rodillas, cuello y muñecas, según la edad.

Los brotes pueden desencadenarse por cambios de temperatura, sudor, tejidos sintéticos o lana, jabones agresivos, estrés o infecciones. El tratamiento se basa en:

  • Hidratación intensiva diaria con emolientes adecuados para niños.
  • Evitar irritantes (baños muy calientes, productos perfumados, ropa áspera).
  • Tratamiento médico específico en los brotes, siempre indicado por un profesional.

Es importante consultar si el niño no duerme bien por el picor, si la piel se infecta con facilidad (costras amarillentas, supuración) o si las lesiones se extienden rápidamente.

Dermatitis del pañal: irritación en la zona del culito

La dermatitis del pañal es una irritación de la piel en la zona cubierta por el pañal, muy frecuente en lactantes. Se debe a la humedad, el contacto prolongado con orina y heces, el roce y, a veces, a infecciones por hongos o bacterias.

Se reconoce por:

  • Enrojecimiento en genitales, nalgas y pliegues.
  • Piel caliente, sensible y, en ocasiones, con pequeñas erosiones.

Para prevenir y mejorar la dermatitis del pañal se recomienda:

  • Cambiar el pañal con frecuencia y dejar la zona al aire siempre que sea posible.
  • Limpiar con agua tibia y secar con suavidad, sin frotar.
  • Aplicar una crema barrera protectora en cada cambio.

Debe valorarse por un profesional si la irritación no mejora en pocos días, si aparecen pústulas, placas muy rojas con bordes bien definidos o si el niño tiene fiebre o malestar.

Infecciones cutáneas frecuentes en la infancia

Las infecciones de la piel son muy habituales en niños, debido al contacto estrecho en guarderías y colegios, y a que la piel es más frágil.

Infecciones bacterianas superficiales

Entre las más comunes se encuentran las infecciones superficiales que producen costras amarillentas, a menudo alrededor de la boca y la nariz, o en zonas de rascado. Suelen ser muy contagiosas por contacto directo o a través de toallas y juguetes.

El tratamiento debe ser indicado por un profesional, que valorará la necesidad de medidas tópicas o sistémicas. Es fundamental:

  • Evitar que el niño se rasque.
  • No compartir toallas, ropa o utensilios personales.
  • Extremar la higiene de manos en toda la familia.

Infecciones víricas: verrugas y moluscos

Las verrugas y los moluscos contagiosos son lesiones benignas causadas por virus que se transmiten por contacto directo piel con piel o a través de superficies húmedas (piscinas, duchas).

En general, son indoloros y pueden desaparecer de forma espontánea con el tiempo, pero a veces se multiplican, se irritan o causan molestias estéticas o funcionales.

El dermatólogo pediátrico valorará la mejor opción de tratamiento según la edad del niño, el número de lesiones y su localización, siempre buscando técnicas lo menos dolorosas posibles.

Infecciones por hongos

Las infecciones fúngicas en niños suelen afectar al cuero cabelludo, los pies, las uñas o los pliegues. Pueden manifestarse como:

  • Placas redondeadas con descamación y caída de cabello en el cuero cabelludo.
  • Descamación y picor entre los dedos de los pies.
  • Enrojecimiento y maceración en pliegues (ingles, axilas).

El diagnóstico precoz es importante para evitar contagios en el entorno escolar y familiar. El tratamiento debe ser supervisado por un profesional, ya que la duración y el tipo de medicación varían según la localización.

Alergias cutáneas y urticaria

Las reacciones alérgicas en la piel infantil pueden aparecer como ronchas sobreelevadas, muy pruriginosas, que cambian de lugar en horas (urticaria), o como eccemas de contacto en zonas específicas expuestas a un alérgeno (por ejemplo, metales, fragancias, ciertos cosméticos).

En la urticaria aguda, es frecuente que el desencadenante sea una infección vírica, un alimento o un medicamento. Es fundamental acudir de inmediato a urgencias si se acompaña de dificultad para respirar, hinchazón de labios o párpados, o malestar general intenso.

En las dermatitis de contacto, el diagnóstico puede requerir pruebas específicas (como pruebas epicutáneas) para identificar la sustancia responsable y evitarla en el futuro.

Acné en niños y adolescentes

El acné no es exclusivo de la adolescencia. Puede aparecer en la infancia tardía y, sobre todo, en la pubertad, debido a cambios hormonales que aumentan la producción de sebo y favorecen la obstrucción de los poros.

Se manifiesta con:

  • Puntos negros y blancos (comedones).
  • Granos rojos inflamados.
  • Lesiones más profundas y dolorosas en casos moderados o graves.

Es importante evitar la manipulación de los granos para reducir el riesgo de cicatrices. El tratamiento debe adaptarse al tipo y gravedad del acné, y siempre supervisado por un profesional, especialmente en niños y adolescentes.

Alteraciones pigmentarias y lunares en la infancia

Las manchas en la piel y los lunares son motivo frecuente de consulta en dermatología pediátrica. Algunas son congénitas (presentes desde el nacimiento) y otras aparecen con el tiempo.

En general, la mayoría son benignas, pero es recomendable que un especialista valore:

  • Lunares que cambian de tamaño, forma o color.
  • Lesiones que sangran, se ulceran o pican de forma persistente.
  • Manchas extensas o múltiples que preocupen a la familia.

La protección solar adecuada desde la infancia es una de las medidas más eficaces para reducir el riesgo de problemas cutáneos a largo plazo.

Pasos para cuidar la piel infantil en el día a día

Más allá del tratamiento de cada enfermedad concreta, existen hábitos generales que protegen la piel de los niños y ayudan a prevenir muchas de las afecciones cutáneas más comunes.

  1. Elegir productos de higiene suaves

    Utilizar limpiadores específicos para piel infantil, sin perfumes intensos ni agentes irritantes. Evitar el uso excesivo de jabones y baños muy prolongados, que resecan la piel.

  2. Hidratar a diario

    Aplicar una crema o loción hidratante adaptada a la edad y al tipo de piel, especialmente después del baño, cuando la piel aún está ligeramente húmeda. En niños con piel seca o dermatitis atópica, la hidratación debe ser más intensiva y frecuente.

  3. Proteger del sol de forma adecuada

    Evitar la exposición directa en las horas centrales del día, usar ropa que cubra bien, gorra y gafas de sol, y aplicar un fotoprotector adecuado para niños en las zonas expuestas, renovándolo según indicación del fabricante y tras el baño o sudor intenso.

  4. Elegir ropa transpirable

    Preferir tejidos naturales como el algodón, evitando prendas muy ajustadas o ásperas que puedan irritar la piel o favorecer el sudor excesivo.

  5. Fomentar una buena higiene de manos

    Lavarse las manos con frecuencia reduce el riesgo de infecciones cutáneas y de contagio de lesiones como verrugas o impétigo. Enseñar a los niños a no compartir toallas, peines o gorros.

  6. Vigilar el rascado

    El picor intenso lleva al niño a rascarse, lo que empeora las lesiones y favorece la infección. Mantener las uñas cortas y limpias, y consultar para tratar el picor de forma adecuada.

  7. Consultar ante signos de alarma

    Acudir al profesional si aparecen fiebre, mal estado general, ampollas extensas, dolor intenso, lesiones que se extienden rápidamente o si una afección conocida empeora a pesar de las medidas habituales.

Cuándo acudir a dermatología pediátrica

No todas las manchas, granitos o rojeces requieren una consulta urgente, pero sí es recomendable la valoración especializada en estas situaciones:

  • Lesiones cutáneas persistentes que no mejoran en 2–3 semanas con cuidados básicos.
  • Brotes repetidos de eccema, urticaria o infecciones de la piel.
  • Dudas sobre lunares, manchas congénitas o cambios recientes en la piel.
  • Acné moderado o grave, o que deja cicatrices.
  • Cualquier erupción acompañada de fiebre alta, malestar general o dificultad respiratoria (en este caso, acudir a urgencias).

Un diagnóstico precoz y un plan de tratamiento individualizado permiten controlar mejor las afecciones cutáneas más comunes en niños y reducir su impacto en el bienestar físico y emocional del menor.

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Fuentes

  • American Academy of Dermatology: https://www.aad.org
  • British Association of Dermatologists: https://www.bad.org.uk
  • NHS – Skin conditions in children: https://www.nhs.uk
  • Sociedad Española de Dermatología y Venereología (AEDV): https://aedv.es
  • World Health Organization – Child health: https://www.who.int
  • UpToDate – Pediatric dermatology: https://www.uptodate.com
  • Cochrane Library – Skin disorders in children: https://www.cochranelibrary.com

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